
La mujer cubana, heroína de la historia de Cuba, merece muchos calificativos pero especialmente por los valores que ha cultivado. Heredera de los valores de Mariana Grajales, la mujer cubana es bravía por naturaleza y sabe enfrentar retos y ganar el lugar que le corresponde en la sociedad. Fuerte de convicción y recia de disciplina pero tierna, alegre y sensual a la vez, un digno ejemplo para todas las mujeres del mundo.



